LP - Casémonos 2020

by Maleso

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1.
Casémonos 03:32
CASÉMONOS Casémonos, firmemos un papel, firmemos mil propósitos de ser, de compartir, de convivir. Unámonos en santo matrimonio tu y yo y en tálamo se tornará nuestro viejo colchón LoMonaco, que te vendieron por televisión, tan cómodo y que calladamente se volvió el vínculo que daba cohesión a nuestra unión, impúdica de pensamiento, obra y omisión, centrípeta, mas fuerte aún que la gravitación que impávida nos arrastraba a la vulgaridad. Centrémonos, volvamos a la idea principal: casémonos tu y yo. Luzcámonos tú en blanco roto y yo con mi chaqué, hartémonos de tantas cosas ricas de comer. Corrígeme, (Corrígelo) que empiezo a no asumir la realidad. Despiértame, (despiértalo) que no tengo permiso de soñar. Abrázame, de pronto me ha cegado la verdad cual cíclope que siente que el rebaño se le va. Casémonos, al menos dentro de esta habitación hipnótica, dónde aliñamos sexo con amor platónico (jajaja) en una extraña mezcla de sabor incómodo, con la suave textura del dolor, diáfano, solemne como una abdicación monárquica, de un rey que ya no quiere ser el rey. Sorpréndete, prefiero amarte dentro de la ley. Casémonos, aseguremos nuestra relación anárquica, (Anárquica) extraña, irregular, sin proyección, atípica como la neumonía que asoló, mefítica, aquella España en plena transición. Centrémonos, volvamos a la primera cuestión. Casémonos (casaos ya) aunque nos cueste la separación. Casémonos tú y yo. Casémonos tú y yo. Casémonos tú y yo.
2.
CANCIÓN DE CUNA PARA LILITH (Letra: Luis María Pérez Martín, Música: Maleso) Cuando Lilith llora nievan retales de noche pura; filigrana, miniatura, pellizco de carne nueva. Se muere de envidia Eva, sumisa en su cautiverio; mi niña torna en imperios los más turbios lodazales. Para Eva los pañales; para Lilith, el misterio. Ea, ea, ea, ea, miel, absenta y regaliz, todas las niñas son feas, comparadas con Lilith. Ea, ea, ea, ea, patitas de codorniz, sube y baja la marea para arrullar a Lilith. Dos brotes de dedos tiernos despeinan mi barba rala, escarban, hurgan, resbalan, apartan de mí el invierno. Diminutos alitiernos me arañan los lacrimales, y dando saltos mortales, oscuridades me argentan. Mi Lilith ríe contenta su risa de manantiales. Ea, ea, ea, ea, que te como la nariz, las ondinas se pelean por arropar a Lilith. Ea, ea, ea, ea, inclinada la cerviz, los vampiros canturrean su canción para Lilith. Lilith se ha dormido y sueña con intrépidas gorgonas, con arpías juguetonas, con mantícoras risueñas. El fiel Cerbero se empeña en custodiar su reposo, un íncubo silencioso le regala giralunas y reptan bajo la cuna tres cuélebres vergonzosos. Ea, ea, ea, ea, con pasito de lombriz las quimeras se pasean por la alcoba de Lilith. Ea, ea, ea, ea, culantrillo y tamariz, la mañana ya alborea sobre el sueño de Lilith.
3.
Algo de Bach 03:12
ALGO DE BACH Se te ocurrió preguntar si te podría tocar algo de Bach. Y yo te dije deba- jo de la falda te tocaba cualquier cosa que gustaras, sin partitura ni nada. En eso sé improvisar. Con un mohín infantil me preguntaste que si conocía a Satie y yo te dije que a ti te conocía levemente aunque no bíblicamente y, puestos a conocerte, lo preferiría así. Ya con rubor en tu piel me preguntaste por el bolero de Ravel. Te dije: “Yes, very well” pero, si te soy sincero, no me va tanto el bolero pues verte en bolas prefiero. Consiénteme, no seas cruel. Fingiendo indiferen- cia preguntaste también si es que me gusta Chopin. Te contesté lo que pien- so: con Chopin falta hacen unos dedos bien audaces, como los míos que ya se, se enredan en tu sostén. Y preguntaste por fin si conocía a Fermín Avellaneda Marín. Tras exprimirme el magín yo te confesé que no y pregunté con candor si es que era un compositor del barroco mallorquín. Mas la respuesta era no, era tu novio, que horror, que justo entonces entró y, al ver a aquel leñador, volví a acordarme de Bach cuando la fuga era ya mi única oportunidad y la tocata acabó.
4.
MUJER ILUSTRADA Me fascinan los tatuajes que luces con tanto orgullo, tal despliegue de mensajes en su lengua cada uno. Veo el nombre de tu madre, ese es un valor seguro pero, junto al de tu padre, deja sitio para un "Julio". Por tus brazos runas celtas, que se intrincan entre sí, desde el hombro dando vueltas trazan tupido tapiz. Me imagino al enfermero que te ponga una vacuna pinchando con desespero y pensando "no doy runa". En tu espalda, trazos chinos son tu nombre, según tú. No creo que los amarillos escriban María Jesús. El que te clavó ese texto, vino al mundo en Lavapiés, no era docto en el dialecto mandarín o cantonés. ¿Llevarás un texto griego escrito en tu zona austral? Tienes sitio, desde luego, para eso y para más. La Odisea, la Iliada o la Anábasis, quizás, seguro que estás sentada sobre versos sin igual. En tus pechos adivino, pues asoman por tu escote, los sensatos desatinos del hidalgo Don Quijote. Nunca imaginó Cervantes un destino tan glorioso, henchido y bamboleante para su hijo más famoso. No sé que habrás escogido para tu monte de Venus. Si es un nombre, me lo pido, déjale sitio a Maleso. Pues sería un gran acierto el promocionar mi firma en tan buen emplazamiento por sus múltiples visitas Y, por mi, si hay texto y sexo en tu cuerpo tan vecinos, no me haría falta un flexo para poder ver lo escrito y el placer de la lectura se uniría al de la carne, que yo se leer a oscuras porque soy experto en Braille. Estarás harta de oír que llegando las arrugas, el desgaste de vivir impedirá la lectura pero deja, si te gusta, linda torre de Babel, que las lenguas se confundan por el lienzo de tu piel. Por el lienzo de tu piel.
5.
PENSAR ES DE POBRES Pensar es de pobres, de gente vulgar. No piensa ni el noble ni el cardenal, no piensa el jerarca ni el dueño de empresa, No piensa el monarca ni la monarquesa. Es vano pensar, ya está todo escrito, dedícate a andar bien recto el camino marcado hace ya veinte o treinta siglos, principio y final ya están definidos. Si crees que destacas y de sobra cuentas con que eres muy listo, también cree la vaca cuando la alimentan: “me dan pienso, luego existo” No prestes orejas a quien desde fuera de la buena senda te ofrezca quimeras. Artistas, poetas, gentes sin hacienda, que nada generan, que nada conservan. Te dicen que pienses lo que ellos piensan. Incluso, que crees tus propias creencias y no te conviene, si quieres, ve y prueba. Verás como duelen tus torpes certezas. Si crees que destacas y de sobra cuentas con que eres muy listo, también cree la vaca cuando la alimentan: “me dan pienso, luego existo”. Inventan mil cosas para que llenemos la séptica fosa de nuestro silencio, canciones y ritmos que son digeribles, incluso pestiños que aún llaman cine. Si quieres consuelo las hallas a mano en todo momento en mil aparatos y si de repente te asalta una duda, en San Google tienes respuesta segura. Si crees que destacas y de sobra cuentas con que eres muy listo, también cree la vaca cuando la alimentan: “me dan pienso, luego luego soy un eslabón indispensable dentro de la industria agropecuaria”
6.
HUELLAS DIGITALES Tan suave y sin prisa con la ben- dición de tu risa. Creando memoria y dándo- nos besos de gloria Quemando mis naves, contando- te lo que ya sabes. Temiendo que el tiempo nos endo- se su aba timiento Haciendo un cameo que ni endo- mingado me creo. Te cuido con gusto a mi do- ble abrazo te ajusto. Por dentro y por fuera mi centroi- de busca tu esfera Respiro tu aroma de piro- mana se- ductora Contento te entrego lo poco que guardo por si no hay un luego en dónde gastarlo. Y si dejo huellas, serán digitales. Qué disfruten ellas lo mucho que vales tú. Las teclas del piano que se cla- van en mi antebrazo. Son blancas y negras y están ca- da vez mas molestas. Descanso en tu abrazo en tan so- berano palacio. Ahogado en tus pechos tan ado- rables tan bien hechos. Contento te entrego lo poco que guardo por si no hay un luego en el que gastarlo. Y si dejo huellas, serán digitales que disfruten ellas lo mucho que vales tú. Te miro dormida y mi ro- pa sigue extendida, tirada en el suelo con cada e- lemento disperso. Compruebo costuras y devo- ro tus co- misuras. Mañana sabremos si gana- mos hoy o perdemos. Y si dejo huellas, serán digitales que disfruten ellas lo mucho que vales tú.
7.
ACOSTARME CONTIGO (NO PRETENDO) Sabes que yo no pretendo acostarme contigo. Lo que quiero es que quieras acostarte conmigo, que yo no pondré pegas para ser seducido. Sabes que no le hago ascos al papel de hombre objeto, hombre objeto directo de tu amar transitivo, complemento perfecto porque tú lo has querido. También tenía su gracia cuando no pensaba tanto, cuando no sabía nada, era insípido y osado. Lo que de diablo estudiaba de viejo vi que era falso. Mis opiniones cuñadas, por si acaso, te las canto. Sabes que no soy tu esclavo, tampoco tu dueño, Ni tu amor anticuado ni tu ligue moderno. Soy tu fan declarado si tú me dejas serlo. Sabes que, cuando te marchas, me dejas solito y lo insólito mola aunque dure un suspiro. Tú también marchas sola, a desolarte te invito. También tenía su gracia cuando no pensaba tanto cuando no sabía nada, era insípido y osado. Lo que de diablo estudiaba de viejo vi que era falso. Mis opiniones cuñadas, por si acaso, te las canto.
8.
QUERIDA MAMÁ (DOS PUNTOS) Querida mamá (Dos puntos) Soy tu hija y te escribo sin ningún motivo especial (punto). La (comillas) seño (comillas) de lengua nos pide una carta, que mal (punto). Con leyes y normas estrictas y tontas y reglas que hay que respetar (coma), con boli y a mano, tachando y borrando. Aquí el control-z no va No puedo, es un rollo, usar emoticonos, no puedo escribir XD tampoco es posible adjuntar una foto. Quizás sí se puede y no sé (punto)(y aparte) Por mucho que pienso, a ver que te cuento si casi acabamos de hablar hoy por la mañana pues esta semana no me toca estar con papá (punto y seguido). El novio abogado ese que te has echado (sin hache, como es natural) es un gilipollas (con elle), eres tonta no sé como puedes tragar. Los cincuenta euros que echaste de menos en priva yo me los gasté y las fotos tuyas chateando desnuda que sepas que las encontré (puntos suspensivos)... Tú tenle paciencia a mi adolescencia, un día se terminará. Ya ves, mientras tanto, también yo me aguanto las ganas de irme y volar. Se que echas de menos oírme un te quiero. Me cuesta decirlo, es así. Que soy un coñazo, que nunca te abrazo, que finjo que paso de ti (punto y aparte). Seguro te mola leer estas cosas. Qué pena, no te llegarán. Aunque es muy sencilla, en esta cuartilla no encuentro el bótón de enviar (Punto y final).
9.
LA MUERTE Y LA SEÑORA GARCÍA Pase, pase, no se corte, no se quede usted en la puerta y perdone este desorden, tanto gusto en conocerla. La esperaba algo más tarde pero cualquier hora es buena. Unos luego y otros antes, estas cosas hay que hacerlas. ¿Le apetece un cafelito una tila, una tisana? Ha traído usted un frío que se te mete hasta el alma. No se irá sin comer algo, está usted casi en los huesos, tiene el cuerpo muy chupado, debería mirarse el hierro. Tengo aquí unas magdalenas con azúcar, qué más da. Ya, para lo que me queda, no me voy a preocupar. Ahora me dirá que no, que se mira y se ve gorda. Anorexia, creo yo, no me tome usted por tonta. Pero bueno, da lo mismo, que yo no pondré problemas. No soy como la del quinto, que su muerte fue un poema. Venga quejas y lamentos y voluntades postreras. Mucho rezo y, por supuesto, mucho cura y plañideras. Tendrá usted mucha tarea hoy por hoy con tanta guerra. No comprendo como llega, debe ir a tumba abierta. Librara de vez en cuando porque menudo trabajo sin convenio, sin horarios sin jubilación ni paro. Eso es porque no ha estudiado y no tiene su carrera Es lo mismo, le ha tocado y bastante bien lo lleva. Voy a por otra tacita y seguimos conversando y le hablo de mi prima que esa sí va a dar trabajo. Anda, mira, ¿Dónde ha ido? Se dejó abierta la puerta. Por lo menos se fue el frío en fin, por mi, que no vuelva.
10.
LUCIA PRIETO Un crucifijo en tu hermoso busto lucía prieto, tus tersos senos aprisionaban tan linda cruz. Cruz que era bella por ser de oro y por el contexto. Su metal noble se hundía en un doble y suave talud. Estando quieta la situación ya era poco pía pero la cosa empeoraba si te movías. El pobre Cristo daba de bruces con sendas moles que a su suplicio añadían pluses de tentaciones. Emocionarse al mirar un Cristo no es de risa teniendo en cuenta que era domingo y tocaba misa y los que oraban, ora rezaban, ora miraban. "Se busca a Dios en cualquier rendija", justificaban. Te levantaste hacia la cola del sacramento y los varones le hicimos la ola a tu movimiento. Te dirigías, la vista al suelo, hacia el presbiterio. En vez del suelo veías al cristo en su cautiverio. El sacerdote era ya un hombre de cierta edad con perspectivas de licenciarse en castidad. Acostumbrado a su rebaño de ovejas viejas, a ver mujeres con mucho paño y nada coquetas. Llegado el turno de darte a ti la sagrada oblea, alzó la vista y, al verte allí, casi se marea. Tembló su mano cuando intentaba la eucaristía y aquella hostia cayó en la raja de tu alcancía. Pensó el cura al ver que tú te paralizabas: "Sin mi ayuda no va a acertar a rescatarla pero si actúo y le meto mano a la situación, para el infierno me voy lanzado sin remisión" Corría prisa la solución al citado atasco pues se escurría la sagrada forma hacia más abajo y, sí caía por los adentros de tu vestido, terminaría en un agujero aún más impío. Tras santiguarse y encomendarse a San Cucufato metió la mano, metió el codo, metió el brazo y rebuscó por entre tus pechos con diligencia Ya que tocaba buscar tocando, tocó a conciencia Pero sus dedos solo encontraron el crucifijo, alzó la mano y ante sus ojos halló a Cristo, que le miraba con gran desdén y gran reproche por su expulsión del dulce edén de aquel escote. El sacerdote se confesó arrepentido de tantas cosas que por sus votos se había perdido Y al contrario que aquel Pilatos, pretor romano desde aquel día jamas volvió a lavar sus manos Santa Bárbara bendita, por favor que se repita Santa Filomena al menos dejamé que roce un seno y su coseno. Santa Águeda, discreta, yo me muero por dos Santa Claus, el de los renos, este año he sido bueno ¿qué menos? Santa Bárbara bendita, por favor que se repita Santander, la marinera. Sean melones o sean peras, se esperan. Santa Águeda, discreta, yo me muero por dos
11.
Vagamente 04:09
VAGAMENTE Te recuerdo vagamente pues no hago nada por recordarte. Mis neuronas no se esfuerzan en dibujar tu cara, las muy tunantes. Quizás tenga que aplicarles la ley de vagos y maleantes pues tampoco, la verdad, yo las veo trabajar por olvidarte. La medalla del trabajo no la merezco por mi inconstancia. Ni me acuerdo, ni me olvido ni de tu pelo, ni de tus gracias. Que lo de pensar en ti, es ya rutina, mas bien me cansa. Normalmente digo, hey, anda y que te piense un pez si es que te aguanta. Vagamente veo formarse tu recuerdo, vagamente, y qué pereza da saber si eras asá o así. En la nube o en mi casa tengo un colmado de recuerdillos, fotos tuyas a docenas al coste escaso de un click y pico. Pero ese esfuerzo tan leve hoy me resulta insoportable. Vagamente quedarás en las filas de detrás, inmemorable. Vagamente veo formarse tu recuerdo, vagamente, y que pereza vil pensar si eras así o asá. Vagamente veo formarse tu recuerdo, vagamente. Y ni me acuerdo de ti y ni me olvido de ti. Y ni me acuerdo de ti y ni me olvido de ti.
12.
VERSOS DE HAZTE MAYOR Hoy traigo estos versos de hazte mayor, medidos y tersos y con buen color. No son versos tristes, no lo quieren ser, son un canto simple al envejecer. Canción de añoranza a medio cantar de antiguas bonanzas que no volverán. No son ni lamento ni celebración, son el documento de mi rendición. Confieso que ahora se vive mejor sin tanta zozobra, sin tanta pasión. Confieso que alterno hacer el amor con el roce tierno de un buen cobertor. No finjo que entiendo si viene o si va el arroyo incierto que me arrastra al mar más, si me acomodo, me dejo llevar, descubro con gozo que puedo nadar. En nada os ayuda oírme cantar las cosas que os gustan y las de llorar. Brindemos con vino, oigamos chocar las copas de vidrio que nos calmarán. Nos consolaremos sabiendo que igual que un día nacemos, nos llega el final. Lo que más amamos envejecerá. Lo que siempre odiamos se terminará y el viejo planeta no se enterará, no tendrá ni idea de que ya no estás. El llanto de un niño te reemplazará. No será distinto ni tampoco igual.

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Este que no tienes en tus manos es el último trabajo de Maleso, "Casémonos". Es el número diez de su discografía, un número redondo y significativo: diez eran los reyes magos, los diez mosqueteros (que en realidad eran once), los Chichos, o los mismos Beatles.

Cómo en el caso de sus nueve discos anteriores, vas a encontrar letras personales, divertidas en ocasiones e inesperadamente profundas en otras. Los textos, marca de la casa, van arropados con las músicas que le gustan a Maleso: Así tenemos la épica sesentera en "Casémonos", la miniatura folk en "Canción de cuna para Lilith", el jazzisismo en "Algo de Bach", el country tardonero en "Mujer ilustrada", la invención juglaresca de "Pensar es de pobres", el jobinismo de "Huellas digitales", el manouche de "Acostarme contigo", el blues adolescente de "Querida mamá", el rock funk de "La Muerte y la Señora García", el artefacto caribeño en "Lucía Prieto", el country perezoso de "Vagamente" o el bolero geriátrico de "Versos de Hazte mayor". Tanto en la música como en la letra se huye del reposo y de la comodidad y se exploran nuevas vías en terrenos aparentemente trillados.

El propio Maleso ha tocado la mayor parte de los instrumentos y ha co-producido el disco junto con Javier López de Guereña. Entre las colaboraciones destacamos el saxo de Andreas Prittwitz, las voces de Priscila Gago y Vicente Delhom, la guitarra de Michael Padilla, el cello de Ana Rodríguez y las baterías y percusiones de Jorge Daniel Collado y Marcos Gamero (qué, además, ha dibujado la portada del disco).

Tras haber conseguido, con gran esfuerzo, que su anterior trabajo (Bendita miopía, 2018) pasara prácticamente desapercibido, ahora vuelve a la carga para dejar otra joya camuflada de tal forma que nadie que no la merezca la encuentre.

credits

released February 15, 2020

Todas las canciones compuestas por Maleso salvo “Canción de Cuna para Lilith”, con letra de Luis María Pérez Martín y música de Maleso.

Producido por Maleso, subproducido por Javier López de Guereña.

Mezclado y masterizado por Javier López de Guereña.

Grabado entre 2018 y 2019 en los estudios Padre Maruriz. Baterías grabadas en The Goat por Enrique Rivas.

Portada: Marcos Gamero (gamelprod@gmail.com)

Contacto en maleso@hotmail.com

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